miércoles, 19 de noviembre de 2014

Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 1

Año: 2014.
Género: Acción - Aventura - Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 123 minutos.
Dirección: Francis Lawrence.
Intérpretes: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Phillip Seymour Hoffman, Julianne Moore, Donald Sutherland, Natalie Dormer, Sam Claflin, 
Patina Miller, Stanley Tucci, Jeffrey Wright, Jena Malone.

"Luego de destruir los Juegos para siempre, Katniss viaja al Distrito 13 luego de ver a su hogar, el Distrito 12, reducido a ruinas. Allí conoce a la Presidenta Alma Coin, que la convence de ser el símbolo de la rebelión, mientras intenta salvar a Peeta, presa del Capitolio."

Y finalmente ha llegado ese momento en el que la saga The Hunger Games arriba a su cuestionable y tan polemizado tercer y último capítulo, con el craso error de dividirlo en dos partes para lucrar durante más tiempo. La decisión no es novedosa, y bien le funcionó a Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I pero fracasó estrepitosamente para Breaking Dawn: Part I. Mockingjay: Part I se encuentra a medio camino entre las primeras partes antes mencionadas, teniendo momentos fabulosos así como también cayendo en un sopor sostenido, un desnivel que claramente no ayuda con las altas expectativas que dejó en precedente Catching Fire.

Tras el estremecedor final de la anterior entrega, los Juegos han acabado, y la rebelión es el próximo paso orgánico en la saga. El Capitolio se enfrenta a los insurgentes de todos los distritos, y Katniss juega un papel importante, aún cuando ella no puede reponerse de la captura de su adorado Peeta y la destrucción completa de su hogar. La primera escena crea un paralelismo con la escena de la segunda parte, con una Katniss presa del estrés post-traumático que le ocasionó pelear por su vida no una, sino dos veces en la arena de combate. El saber que es usada como símbolo de libertad produce orgullo pero también inseguridad en Katniss, sabiendo que un paso en falso puede terminar con la vida de aquellos capturados por el oscuro Capitolio. Lejos el aspecto más destacado del libro y de la película es el tortuoso viaje de la heroína, conflictuada a más no poder e interpretado con frescura y dolor a partes iguales por Jennifer Lawrence, dueña y señora de la saga.

Hay un gran trabajo de parte de Danny Strong y Peter Craig por representar la dura alegoría de la propaganda en tiempos de guerra, y lo que repesenta una buena imagen para el pueblo, pero los problemas vienen acarreados desde la versión en tinta. Sinsajo es un libro complicado, que decepciona bastante  en términos generales pero que se arriesga a terrenos no convencionales para una novela adolescente. Al haber cortado la trama en dos partes, los momentos de más peso y pura acción quedan para el final, donde la rebelión se encuentra en su momento más álgido, y lo poco que queda se transmite en esta primera parte. Hay ciertas secuencias de acción bien orquestadas, un plano devastador - usado dos veces, para mayor efecto, imagino - pero en definitiva no hay mucha sustancia para sostener las altísimas apuestas esperadas tras la llamarada liberada en la escena final de Catching Fire.

No sirve de mucho que se siga insistiendo en el triángulo amoroso entre la protagonista y los secundarios masculinos de Josh Hutcherson y Liam Hemsworth. Es casi imposible pensar una historia adolescente sin un triángulo conflictivo. Ambos actores encuentran sus papeles medidos - Hutcherson bajo las garras del Capitolio, apenas despuntando hacia el final y con la misma química que hermanos para con Lawrence, y Hemsworth nomás una bonita cara que acá puede hacerse uso de sus habilidades técnicas-. Para levantar vuelo aparecen los recurrentes alivios humorísticos de Woody Harrelson y la robaescenas de Elizabeth Banks, y el peso de grandes como el fallecido Phillip Seymour Hoffman y la ingresante Julianne Moore en el papel de la adusta y territorial presidenta del oculto Distrito 13.

Mockingjay: Part I es buena. No deja de notarse como un capítulo de transición y es un ejemplo fehaciente de que algo no debe cortarse cuando el material disponible apenas sirve para una sola entrega al completo. Gracias a un virtuoso elenco y a una protagonista inflamable es que esta tercera entrega se salva de caer bajo, pero el tropezón desde la anterior parte a ésta se siente. A esperar la adrenalínica conclusión entonces el año que viene.

 Calificación: B-


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Interestelar

Año: 2014.
Género: Aventura - Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Reino Unido.
Duración: 169 minutos.
Dirección: Christopher Nolan.
Intérpretes: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Wes Bentley, Mackenzie Foy, Michael Caine, David Gyasi, Bill Erwin, Josh Stewart, Ellen Burstyn, Casey Affleck, Topher Grace, John Lithgow.


"Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores decide embarcarse en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad y emprender un viaje más allá de nuestra galaxia en el que descubrirán si las estrellas pueden albergar el futuro de la raza humana."

Interestelar es una película enorme y muy abarcativa, pero que lamentablemente será más polarizante aún que Inception, el anterior film original de Christopher Nolan. Si pensaban que por momentos Inception era difícil de seguir por su enrevesada narrativa, prueben suerte con los tratados cuánticos y relativos que propone la gargantuesca odisea espacial de Nolan, que expone las mejores y peores cualidades de un director único en Hollywood.

Así como los personajes dentro del film, como espectador hay que hacer un sacrificio, un pacto para con Interestelar: ya que las nociones de los viajes espaciales,  agujeros negros y diversas dimensiones son muy densas, el guión de Jonathan Nolan  intenta simplificar mucho y el resultado es un viaje intergaláctico que asombra al mismo tiempo que abruma. Lo que alguna vez fue un vehículo directorial para Steven   Spielberg - hay grandes rasgos de sus historias presentes aquí - es una mezcla y  homenaje a Stanley Kubrick y al cine de Terrence Malick, pasando por viajes  más convencionales y cercanos como Sunshine de Danny Boyle ó Contacto de Robert Zemeckis, y todo lo que se les ocurra que sea pertinente al tema. Por eso, es ideal tener la mente muy abierta y sobrevivir a algunos diálogos demasiado expositorios y nociones técnicas que confunden.

Una vez que la trama se ponga en marcha tras un primer acto que presenta la angustiante vida en la Tierra, la mente de Nolan tiene carta blanca para presentar un maravilloso y a la vez escalofriante inmersión hacia el espacio exterior, más allá de todo lo conocido por el ser humano. A diferencia de pinceladas más coloridas y agradables del espacio como suelen aparecer en series de ciencia ficción estilo Star Trek, la aproximación realista pura y dura del director en Interestelar está plasmada con fiereza.

Estos planetas desconocidos son territorios completamente hostiles, que podrían o no permitir la perpetuidad de la especie humana. Por eso, cuando Nolan está en el espacio es cuando su capacidad como narrador transciende toda línea, y sus personajes se cuestionan todo lo conocido, mientras se enfrentan a sus peores miedos y esperanzas. Si nos remitimos a los efectos prácticos y especiales, la novena película de Nolan es una proeza técnica que seguro estará nominada a los próximos premios de la Academia. Visualmente, es el film más enorme en  lo que va del año, acompañado con un equipo técnico de lujo calibrado hasta el más mínimo detalle - mucha atención al detalle en el espacio - y una banda sonora del siempre dramático  Hans Zimmer, que en un cine de buena calidad sonora - es requisito verla en una pantalla IMAX en lo posible - genera una amalgama con las imágenes en pantalla difíciles de superar.


 Hay un gran trabajo de parte de Matthew McConaughey de crear un protagonista convincente tanto como ingeniero y piloto aeronáutico, como también actuando de granjero y padre angustiado por dejar a sus hijos atrás, a su suerte. Hay rasgos parecidos a su Rust Cohle de True Detective, pero están bien medidos, y se apoyan en los secundarios de la creíble Anne Hathaway como la única mujer de la misión, y la presencia impoluta de un Michael Caine algo desaprovechado, pero nunca sobrante. Jessica Chastain es otra gran figura sumada que tiene un papel interesante, pero que no termina de hacer mella, aún cuando las escenas dramáticas en las que se encuentra son pivotales a la trama.

Al hacer un viaje espacial tan arduo como azaroso, uno espera una respuesta contundente y calculada. Sin embargo, Interestelar llega a su clímax y lo que los viajeros encuentran es una verdad que se percibe demasiado sentimentalista en manos de un director algo frío como Nolan. La revelación del último acto es el salto final que debe afrontar el espectador para decir si valió la pena tanto esfuerzo. Es un concepto arriesgado, que tiene no pocas falencias, pero que se agradece que el director haya logrado llevar a cabo.

Calificación: A-


jueves, 30 de octubre de 2014

Boyhood

Año: 2014.
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 165 minutos.
Dirección: Richard Linklater.
Intérpretes: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, Lorelei Linklater,Marco Perella, Brad Hawkins, Zoe Graham.

"Un viaje único y particular, a la vez épico e íntimo, que muestra la alegría de la infancia, seguidos por los cambios sísmicos de una familia moderna y el paso del tiempo, todo a través de los ojos de un niño de 6 años hasta su adultez."

Así como en enero pasado tuvimos el agrado de presenciar el evento cinematográfico que resultó ser La vida de Adéle, no termina el 2014 y finalmente ve la luz del día el gran proyecto que Richard Linklater pergeño durante doce largos años y se establece como un hito en la historia del cine. Es muy difícil no ponerse emocional al hablar de Boyhood, una maravillosa historia que tiene al espectador como protagonista cómplice mientras presencia el crecimiento del pequeño Mason en el seno de una familia disfuncional a través de la llegada a la vida adulta.

Filmada en más o menos 45 días a lo largo de doce años como si de pequeños cortos se tratasen -un estilo fragmentado, que el director dominó con la eximia trilogía Before...- Boyhood es una tarea titánica, que sólo un director con mucha paciencia y los ojos en la meta como Linklater podría lograr. Armado con secundarios adultos como la potente Patricia Arquette y un amigo de la casa en Ethan Hawke, el foco del film es la vida y obra de Mason, un chico bastante apático, que oscila entre los videojuegos y los fines de semana con un padre algo ausente.

 Entre un hogar y otro, y la presión de dejar una huella en el mundo, Mason irá creciendo ante los atentos ojos del incrédulo espectador, que ante cada nueva escena verá como Ellar Coltrane irá cambiando de piel conforme pasen los años y las hormonas hagan efecto. Mucho se ha hablado del joven Coltrane, quien hace un magnífico trabajo siguiendo la línea practicamente abúlica de su personaje, pero en general el paso del tiempo afecta a todo el elenco, y también es destacable el agigantado crecimiento de la hermana Samantha, interpretada por Lorelei Linklater, hija del director, y su cambio de personalidad y asentamiento a la vida adulta con el correr de los años.

Puede resultar fácil a primera vista filmar durante tanto tiempo y haber logrado captar tantos momentos pequeños que demuestran el paso de los años, pero hay una mirada muy particular de Linklater en cuanto a los detalles en pantalla. Cada canción, cada video, cada moda, están planeadas con premeditación, y aumentan la sensación de haber roto la intimidad de la familia y estar espiando momentos muy personales. El guión ayuda mucho a crear esta sensación de familiaridad, con situaciones y diálogos muy cotidianos con los que uno se puede relacionar.

Tampoco es que el libreto es sencillo y pasatista; al fiel estilo de Linklater, Boyhood tiene su cuota de amargura y cinismo, pero también de romance y magia. El joven Mason tiene una oscura idea de lo que le espera a uno en la vida cuando crece y la apatía propia del personaje se refleja en la vida que tuvieron sus padres al tenerlos a él y a su hermana de joven. Hay discusiones fuertes y trágicas, tan reales que asustan, y otras tan profundas que lo dejan a uno pensando, más allá de la escena final, que propone una idea tan deliciosa como estremecedora.

Boyhood es un evento imperdible que refleja el vuelo rasante de ese director tan estimado que es Richard Linklater. Sublime y única, sobran los calificativos para describir esta grandiosidad hecha película.

 Calificación: A


jueves, 23 de octubre de 2014

Annabelle

Año: 2014.
Género: Horror.
País: Estados Unidos.
Duración: 99 minutos.
Dirección: John R. Leonetti.
Intérpretes: Annabelle Wallis, Ward Horton, Tony Amendola, Alfre Woodward, Kerry O'Malley, Brian Howe, Eric Ladin.


"John Form encuentra el regalo perfecto para su mujer embarazada, Mia: una preciosa e inusual muñeca vintage. Sin embargo, la alegría de recibir a Annabelle no durará mucho."

 The Conjuring fue una sorpresa en todo sentido. Un film original de horror, basada en un caso real, que no era ni secuela ni reinvención de una saga, con mucho pedigree actoral y un presupuesto módico, que en la manos de un director capaz y un guión bien armado logró convertirse en uno de los éxitos comerciales más rotundos del año pasado. La fiebre por los Warren no podía contenerse por mucho tiempo, y la secuela - ahora pospuesta hasta 2016 - no se hizo esperar, además de darle luz verde a un spin-off con uno de los elementos que caló más ondo en los espectadores: la aterradora muñeca Annabelle. Lejos de ser una encarnación femenina del el endiablado Chucky, Annabelle es más una presencia quieta que atemoriza por su sola presencia que por hacer las proezas malignas ella misma, y lo que funcionaba desde un esmerado prólogo en The Conjuring acá en Annabelle el resultado es apenas una sombra del miedo que causó originalmente.

 Lanzada casi un año y meses después del estreno de la original, el apuro del estudio por no perder el interés del público generó un efecto dominó al estilo de las clásicas Saw, filmadas una por una a la velocidad de la luz y estrenada con un año de diferencia entre ellas. Se nota que hubo una sesión de brainstorming rápida para pensar los orígenes de la muñeca macabra, y en el comienzo, la idea de atar esos orígenes a problemáticas de la época es muy interesante. Con el advenimiento de los cultos satánicos - en especial uno que se menciona casi específicamente en el film - la idea es bastante similar al final al origen de Chucky, pero escondiendo la carta de película serie B en sus mangas. En esta ocasión, no van a encontrar caras conocidas pero si una amorosa pareja joven en Annabelle Wallis y Ward Horton, viviendo el sueño americano hasta que una noche todo cambia para peor.

Uno de los errores más crasos de Annabelle es su alarmante falta de sustos, y que tampoco haya una escala significativa y agobiante de terror. Es más, los mejores sustos de la película nada tienen que ver con la muñeca, sino con factores alternos que no vale la pena revelar en este momento. Llegada cierta parte de la trama, casi como que el guionista Gary Dauberman - cuyo nombre aparece en films de género de dudosa calidad - se olvida de que el centro siempre tiene que ser la dulce Annabelle, y se extiende hacia otros territorios, obviando que el foco es la que le da el nombre al título. Tampoco ayuda el hecho de que Wallis y Horton tienen bastante química en los momentos en los que interactúan el uno con el otro, pero a la hora de sufrir y gritar por su vida, ella queda opacada por el peso del papel, que ni siquiera debería agobiarla. Para salvar las papas del fuego está la condecorada Alfre Woodward, que borda su pequeño papel con suficiente fuerza gravitatoria para darle peso a la trama.

Hay una sola escena con la cual sentí que Annabelle realmente podría dirigirse hacia territorios muy pantanosos, y estaba feliz de que pudiesen haberse animado a ir por ese camino. En cuestión de instantes, el film hace borrón y cuenta nueva, y sigue su camino hacia el previsible final, y la nota que la conecta con The Conjuring. Para ser un producto apresurado, el film es lindo de ver estéticamente, pero difícilmente un cuarto de lo que generó su superior predecesora.

 Calificación: C


domingo, 12 de octubre de 2014

El Juez

Año: 2014.
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 141 minutos.
Dirección: David Dobkin.
Intérpretes: Robert Downey Jr., Robert Duvall, Vera Farmiga, Billy Bob Thornton, Vincent D'Onofrio, Jeremy Strong, Dax Shepard, Leighton Meester, Ken Howard, David Krumholtz, Denis O'Hare.

"Un abogado exitoso regresa a su ciudad natal sólo para descubrir que su padre, el juez del pueblo de quien está distanciado, es sospechoso de homicidio. El hombre se dispondrá entonces a poner en la balanza años de alejamiento y distancia emocional en un esfuerzo por descubrir la verdad acerca de lo que realmente ocurrió."

 No sé hasta qué punto podemos considerar el talento de Robert Downey Jr. como una cualidad versátil. Ya sea en su gran regreso con el fantástico Tony Stark o como el renovado Sherlock Holmes, sus papeles de ahora en más tienen ese cinismo y verborragia que el multimillonario vengador de la saga Marvel posee. En The Judge, Downey Jr. es un abogado bastante inescrupuloso y canchero, un Stark de saco y corbata, pero la fuerza dinámica de su actuación, sin un traje especial ni efectos por computadora donde esconderse, le ayudan a conseguir estabilidad en una historia pequeña pero con corazón.

 Perteneciente a la veta de películas identificadas como courtroom drama, que transcurren en la totalidad de un juicio, The Judge se nutre de muchos tópicos de género para armar su trama: gran abogado de pueblo pequeño que regresa a su ciudad natal tras la muerte de un progenitor, un estilo de vida espectacular pero casi en ruinas, una mala relación con la familia y una gran lista de etcéteras comportan el exoesqueleto narrativo. El núcleo es el regreso del protagonista y la colosal batalla de egos entre él y su padre, un testarudo juez local que por primera vez en 42 años se verá del otro lado del banquillo, como acusado.

Entre el juicio y los encontronazos familiares transita el film de David Dobkin, director abocado a la comedia que demuestra que puede conducir un drama familiar con mucho pulso para que el espectador no se aburra en las más de dos horas que dura la película. Eso ya es mucho crédito para un género tan limitado y exclusivo, que se basa en muchos diálogos y exploraciones de carácter humano. De haber recortado y pulido un poco los condimentos extra de la trama que no van a ningún lado -esa relación pasajera que deviene en algo más con la moza interpretada por Leighton Meester es totalmente innecesaria-, el peso dramático del film hubiese estado más consolidado.

Hay un gran elenco detrás de la dupla principal -genial la sutileza trabajada de Vincent D'Onofrio y Jeremy Strong como los hermanos del protagonista, la siempre agradable Vera Farmiga como una ex-novia, la solidez de Billy Bob Thornton como el abogado opositor- pero el peso dramático de Downey Jr. y un inspirado Robert Duvall son la razón de peso para animarse al drama judicial. Ambos se entregan a la tarea de destrozarse verbalmente como dos personas que se callaron muchas cosas durante mucho tiempo, y los choques que tienen son dignos momentos para marcarlos cual rounds de pelea de boxeo. Aún cuando el guión los empuje a situaciones donde el drama está subrayado con una brocha muy gruesa, ambos salen airosos y con muchas chances para entrar a la carrera del Oscar en febrero.

Gracias a los colosos de Robert Downey Jr. y Robert Duvall es que The Judge sobrelleva sus limitaciones narrativas. Con mucho sabor a una historia dramática de Stephen King -ayuda mucho a pensar esto el hecho de que la música está conducida por Thomas Newman, compositor del clásico The Shawshank Redemption- y un gran elenco es como el film logra un visto bueno, donde sus lugares comunes no dañan. 

Calificación: B

lunes, 29 de septiembre de 2014

Perdida (Gone Girl)

Año: 2014.
Género: Drama - Misterio - Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 149 minutos.
Dirección: David Fincher.
Intérpretes: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, Casey Wilson, Missi Pyle, Sela Ward, Emily Ratajkowski, Kathleen Rose Perkins, David Clennon, Lisa Banes, Scoot McNairy, Lola Kirke, Boyd Holbrook.


"En el quinto aniversario de su boda, Nick Dunne descubre que su bella esposa, Amy, ha desaparecido. Bajo la presión de la policía y un creciente frenesí de los medios, el retrato de Nick de una unión feliz empieza a desmoronarse. Pronto sus mentiras, engaños y comportamiento extraño hace que todo el mundo se pregunte: ¿Acaso Nick Dunne mató a su esposa?"

La novela Gone Girl puede fácilmente caer ante los ojos de un observador ocasional como el nuevo libro de moda, un girapaginas de dudosa calidad imposible de dejar hasta no leer un capítulo o unos cuantos más. Durante mucho tiempo, ese cartel de literatura comercial, barata, pendió sobre la cabeza de Stephen King, y lo mismo está ocurriendo con Gillian Flynn, autora de la novela en cuestión y flamante guionista de su propio material. Uno pensaría qué fue lo que atrajo a un director del calibre de David Fincher para adaptar un best-seller de este tipo, y tras finalizar Gone Girl , la pregunta se responde sola. Detrás de la simple trama se esconde una radiografía profunda y lacerante sobre las relaciones de hoy en día, sobre el matrimonio, los medios de comunicación, y la pregunta del millón: ¿Realmente conocemos a la persona que está al lado nuestro?

Funcionando como varias películas al mismo tiempo como engranajes bien aceitados, Gone Girl comienza con el típico chico-conoce-chica para ir desprendiéndose poco a poco de sus capas superficiales y presentando una dimensión oscura y siniestra. Ante la desaparición de su mujer, Nick debe enfrentar el frenesí de los medios que lo acosan y lo señalan como el culpable. La apatía y el cinismo del personaje, capturados con firmeza por un Ben Affleck en modo fénix dentro de la industria, no ayudan a que luzca menos culpable, más cuando las evidencias en su contra se vayan apilando conforme pase el tiempo. La estructura narrativa de la novela, dividida en dos partes y con narradores en primera persona, se traslada con facilidad a la pantalla, mostrando en el pasado a Amy narrando su diario íntimo y en el presente a Nick enfrentando la investigación policial. Revelar mucho más de lo que hace el trailer sería contraproducente, pero es de esperarse varios giros en la trama que finalmente genera un antes y un después en la historia.

 Lo que Fincher vio en la prosa de Gillian - una matrimonio resquebrajado, una cruenta caza de brujas con un personaje apático en una tormenta mediática - se ve trabajado con la sutileza que caracteriza al director. Sin muchos artificios pero con pulso morboso, el director se sumerge en la vorágine de la pareja para explorar el desasosiego que se genera en la acuciante situación. Con ayuda de los sospechosos de siempre - la fotografía ligeramente sombría y atmosférica de Jeff Cronenweth, la edición puntillosa de Kirk Baxter sin su colaborador Angus Wall - Fincher lleva a buen puerto su adaptación, elevando un material de por sí interesante hacia alturas impensadas. Los 149 minutos de metraje se pasan volando gracias a la fuerza magnética de las imágenes y escenas conjuradas.

El as bajo la manga de Gone Girl , sin embargo, es Rosamund Pike. Venciendo a muchas otras actrices por el preciado papel, Pike le insufla vida a Amy y por fin esa actriz que siempre fue la secundaria bonita y de una preciosura frígida puede ingresar al panteón de grandes actrices. Su Amy es avallasante, temeraria, una bomba que va juntando fuerzas y explota en el momento indicado, en uno de los pasajes más hermosos, audaces y rellenos de comedia negra de toda la película. Sí, así es, Gone Girl es un thriller demoledor, pero también tiene pinceladas de humor negro que van a hacer sentir al espectador culpable por reírse ante semejantes situaciones.

El elenco secundario es uno de los más sólidos que se han visto en pantalla en años. Carrie Coon, en una seguidilla ganadora luego de su papel en la serie The Leftovers, interpreta con personalidad a la hermana gemela de Nick, mientras que el dúo de policias de Kim Dickens y Patrick Fugit acompañan con fuerza a Nick en su descenso al infierno durante la investigación. El costado de los medios está bien representado en Missi Pyle como la sensasionalista Ellen Abbott, y la más moderada Sharon Schieber de Sela Ward. Incluso comediantes como Tyler Perry y Neil Patrick Harris sacan a relucir sus mejores armas dramáticas en dos papeles pivotales. Hasta al bomba sexual de Emily Ratajkowski no desentona como la misteriosa Andie. La amalgama de actores es de una uniformidad pasmosa, rodeando eficazmente a Affleck y Pike.

No puedo dejar de mencionar la gran labor de Trent Reznor y Atticus Ross, que vuelven a trabajar junto a Fincher luego de haber recibido sendos premios Oscar por The Social Network y aumentado su calidad en The Girl with the Dragon Tattoo. Aquí siguen experimentando con sonidos industriales que embotan los sentidos, mezclados con melodías lúgubres y tenebrosas para crear una de las bandas de sonido más peculiares que se hayan oido en un film de este estilo. Como todo lo que toca Fincher, la música es estilo puro, puede que no sea para todos, pero le aporta una atmósfera siniestra e incómoda.

Gone Girl es una prueba firme de que David Fincher sigue siendo una promesa de cine de buena calidad. Aunque al principio parezcan extrañas sus decisiones fílmicas, está claro que ve potencial ahí donde nadie más lo ve, y los resultados quedan a la vista. Gone Girl es feroz, atrevida, despiadada, y quizás hasta sea mejor película de citas para llevar a una persona al cine que una romántica de esas que pueblan las carteleras de cine. Y que la próxima temporada de premios se agarre fuerte, porque este tren promete entrar arrasando a la carrera del Oscar. Otra estrellita dorada en la frente de Fincher.

 Calificación: A


jueves, 25 de septiembre de 2014

En el tornado (Into the Storm)

Año: 2014.
Género: Acción - Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 89 minutos.
Dirección: Steven Quale.
Intérpretes: Richard Armitage, Sarah Wayne Callies, Matt Walsh, Max Deacon, Nathan Kress, Alycia Debnam Carey, Arlen Escarpeta, Jeremy Sumpter, Lee Whittaker, Kyle Davis, Jon Reep.


"En el transcurso de un solo día, la ciudad de Silverston es devastada por una embestida sin precedentes de tornados. Todo el lugar está a merced de ciclones erráticos y mortales, mientras que cazadores de tormentas predicen que lo peor aún está por venir."

Hace tres años, el protegido de James Cameron, Steven Quale, se daba el lujo de separarse del tío Cameron y darle de lleno a la ficción con la entretenida y significante Destino Final 5, una de las mejores de la saga. Su siguiente trabajo, Into the Storm , bien podría considerarse una secuela espiritual a la noventosa Twister, que no está a la altura de las circunstancias, pero se puede considerar un ameno y turbulento entretenimiento pasatista.

Ayudándose del incansable método del metraje encontrado pero dejando sus mejores escenas para una filmación convencional, la película sigue a un grupo de meteorólogos en busca de la mejor toma de estos impredecibles y violentos fenómenos naturales. Como siempre tiene que haber un núcleo familiar que signifique peligro inminente y un punto de atención para el espectador, el vicedirector viudo de la escuela secundaria local y sus dos hijos adolescentes harán las veces de protagonistas. El guión de John Swetnam mucho no ayuda a generar empatía por los personajes, tan estereotipados y unidimensionales que son, así que el curso de la hora y media de corridas y escapes están cimentados en estúpidas decisiones.


Por supuesto, uno no espera grandes historias en películas de cine catástrofe, pero si Titanic alguna ve lo logró, ¿por qué no esperar algo en la misma línea? Se puede decir al menos que el elenco ayuda a crear un vínculo, en particular los protagónicos de Richard Armitage - el amado Thorin en El Hobbit - y Sarah Wayne Callies - la bastardeada Lori de The Walking Dead - mientras que el secundario de Matt Walsh - un comediante que ahora descolla en Veep - aliviaba un poco el ambiente con su inescrupuloso pero en el fondo querible Pete. Los jóvenes, bien gracias, apenas si logran aportar algo dentro de su acartonamiento actoral.

Lo que hace que Into the Storm valga la pena verla en una sala de cine son sus efectos especiales. El punto fuerte de la dirección de Quale, el film bien podría ser un carrete de presentación de un estudio de FX, ya que el hilo conductor narrativo sirve para poner en pantalla la destrucción total que genera la Madre Naturaleza. Como una nueva generación necesita aún más caos y escombros, ahora hay varios tornados ocurriendo al mismo tiempo, uno que se enciende fuego y otro tan gigante que su vórtice parece tan ancho como un estadio de fútbol.

En aspectos técnicos es donde sobresale esta propuesta, y bien vale el precio de la entrada. El dato loco es que teniendo tanto potencial para el uso del 3D, esta vez la producción dejó de lado el formato en pos de uno convencional. No nos quejamos, pero si una película podría haberlse sacado provecho del 3D hubiese sido ésta.

 Calificación: B-


domingo, 21 de septiembre de 2014

Maze Runner: Correr o Morir (The Maze Runner)

Año: 2014.
Género: Acción - Ciencia Ficción - Misterio.
País: Estados Unidos.
Duración: 113 minutos.
Dirección: Wes Ball.
Intérpretes: Dylan O'Brien, Aml Ameen, Thomas Brodie-Sangster, Ki-hong Lee, Will Poulter, Blake Cooper, Kaya Scodelario, Dexter Darden, Chris Seffield, Jacob Latimore, Patricia Clarkson.


"Un grupo de adolescentes despierta en un espacio conocido como 'El Área', pero no tienen ningún recuerdo más allá de sus nombres. La única forma de escapar parece ser a través de un laberinto cambiante de enormes paredes que guarda a peligrosas criaturas. Solo uno de los adolescentes parece contener el secreto de su escape, oculto en lo profundo de su memoria."

  Cuando en su momento compré y leí Maze Runner: Correr o Morir , no tenía idea que se convertiría en una futura saga juvenil. En la sequía de ideas que transita Hollywood, no era impensado el plan de que el mundo de James Dashner salte a la gran pantalla. Mi mayor miedo era que al terminar la novela, la cantidad de misterios para continuar la trilogía no eran suficientes para querer empezar la segunda entrega, cosa que no sucede en la película de Wes Ball, rellena de acción y con un ritmo adrenalínico que satisface las ansias de una nueva saga adolescente.

 Dominada con asequibilidad por un director novato, y exprimiendo al máximo un presupuesto ínfimo en comparación con este tipo de propuestas, Maze Runner lucha mucho por salir de la larga sombra que generó The Hunger Games, y si bien no es tan pontente en su alegoría social, le juega cabeza a cabeza en cuanto al manejo de la acción y la creación de un mundo distópico. Una amalgama entre Lost y El Señor de las Moscas como grandes exponentes, el mundo donde transcurre la historia es uno sencillo, que utiliza sus debilidades presupuestarias y las convierte en fortalezas, donde el minimalismo ayuda a la sensación de abandono que sufren los jóvenes dejados a su suerte en el centro mismo de una pesadilla laberíntica.

 La fuerza, la entrada del espectador hacia la aventura, recae en los hombros de Dylan O'Brien, ese secundario que tanto fervor provoca en la serie Teen Wolf, y que finalmente deja de ser el mejor amigo para convertirse en un señorito protagonista, audaz y curioso por demás, comandando a un grupo de jóvenes actores que se van destacando y dando matices interesantes y oscuros pero no tanto.

 Dejando de lado la exasperación de todo producto apuntado a las masas púberes y la manía de tener que sobreexplicar todo para que no se pierda detalle alguno, la adaptación de la novela - a cargo de Noah Oppenheim, Grant Pierce Myers y T.S. Nowlin - no se siente como si seis manos hubiesen trabajado en la misma, y hay coherencia y elipsis donde las tiene que haber, creando un producto de fácil digestión. Recuerdo algún que otro detalle clave de la trama, pero las escenas finales claramente han sido adulteradas para atraer a los sectores que no han leído el libro, y se sientan cómodos con que algunas respuestas han sido contestadas, y la semilla de un futuro ha sido plantada de manera efectiva.

Es más que obvio que este fin de semana, Maze Runner logrará una victoria en la taquilla que le asegurará llevar a buen puerto la saga hasta el final de la trilogía. De momento, tenemos entre manos una digna saga juvenil, vertiginosa, con un buen elenco joven, que augura buenos momentos de aventura y tensión.

 Calificación: B


martes, 16 de septiembre de 2014

Las Insoladas

Año: 2014
Género: Comedia.
País: Argentina

Duración: 93 minutos.
Dirección: Gustavo Taretto.
Intérpretes:Carla Peterson, Luisana Lopilato, Marina Bellati, Elisa Carricajo, Maricel Alvarez, Violeta Urtizberea.


"Buenos Aires, diciembre de 1995. Seis amigas y compañeras de una clase de salsa, todas ellas con personalidades muy diferentes, comienzan a imaginar un mismo sueño: pasar dos semanas de vacaciones en el Caribe. Pero su realidad económica no les permite salir de esa terraza en pleno centro de la ciudad, donde cada semana comparten la ceremonia de tomar sol. Ellas quieren lucir divinas: esa noche se presentan en un concurso de salsa, cuyo premio es el dinero que las acercaría al ansiado viaje. Pero es el sábado más caluroso del año y el sol convierte el deseo de Cuba en una obsesión."

 Luego de la ingeniosa y celebrada Medianeras, Gustavo Taretto vuelve a utilizar como base fundacional un corto de su autoría para extenderlo a largometraje. Al igual que la mencionada Medianeras, Las Insoladas surgió en 2002 como una pequeña historia, donde dos amigas se dedicaban a abrasarse en pleno verano en la terraza de su edificio. Esas dos amigas ahora son seis, y todas comparten la misma ambición: juntar plata e irse de vacaciones quince días a Cuba.

 Los peligros de estirar una historia que funcionaba desde un corto son muchos, y en la aventura de arriesgar, se puede ganar un poco, pero también se puede perder. El resultado de Taretto es una comedia sutil, light, que retrata con cierto nivel de agudeza la amistad femenina, y también un claro reflejo de lo que significaba el pertenecer en los años '90, cuando el dólar en el país estaba en relación 1=1 con el peso, y la clase media disfrutaba de viajes a lugares paradisíacos... menos las protagonistas, aisladas en una terraza que, poco a poco, les va cociendo las mentes a lo largo de una tarde a la cual el adjetivo calurosa le queda chico.

 Los desaciertos de Las Insoladas son pocos. Por un lado, aún con un guión sólido de parte del director - crear seis mujeres bien definidas aunque un poco unidemensionales no es poca cosa para un guionista hombre - en el terreno de la comedia hay pocas situaciones en las cuales las carcajadas brotan con facilidad. Muchos de los diálogos son inteligentes, llevados a buen puerto por un grupo selecto de actrices bien elegidas para cada uno de los papeles, que elevan el nivel del libreto, relleno de mañierismos y detalles de la época, mientras que otros momentos y situaciones se notan forzados y no cargan el mismo contenido de hilaridad. Este desnivel no termina de adecuarse, y el resultado general es amable, aún cuando hay escenas muy destacables a lo largo del metraje. Falta empuje, y mas decisión para terminar de redondear un buen producto, que podría haber resultado una comedia más efectiva.

Los aciertos, por otro lado, le da otro gusto muy diferente al film. La fotografía es alucinante, creando un contraste muy logrado entre colores fuertes y la ciudad, ruidosa como siempre, en matices de blanco y negro, con un filtro dorado que ayuda a crear una sensación de sofocamiento compartido con el elenco, ayudando a esos gráficos que van mostrando poco a poco como sube la temperatura a lo largo del día.

 La unicidad, el estandarte que presenta Las Insoladas para equilibrar la balanza, son sus actrices, muy bien personificadas por un plantel de hermosas mujeres, donde sobresalen por encima de las otras Violeta Urtizberea con sus letales ocurrencias, y Marina Bellati como la problemática Vale. En general, todas tienen un ritmo chispeante y se retroalimenten las unas de las otras, creando esa sensación de que ya las conocemos muy bien, desde hace tiempo.

Le tenía bastante fe al estreno de Las Insoladas, y si bien no colmó las expectativas que generé hasta el momento de su visionado, es una gran entrada dentro de lo que significa la nueva oleada de cine comercial nativo. Sin duda alguna, no pasará desapercibida en las carteleras.

 Calificación: B

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Si decido quedarme ( If I Stay)


Año: 2014.
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 107 minutos.
Dirección: R.J. Cutler.
Intérpretes: Chloë Grace Moretz, Jamie Blackley, Mireille Enos, Joshua Leonard, Stacy Keach, Liana Liberato, Lauren Lee Smith, Aisha Hinds, Jakob Davies.


"Mia Hall pensaba que la decisión más difícil que iba a enfrentar era si debería perseguir sus sueños musicales o si debía seguir un camino diferente con Adam, el amor de su vida. Pero lo que debió haber sido un paseo familiar sin preocupaciones hace que todo cambie en un instante y ahora su propia vida pende de un hilo."

 Nueva propuesta lacrimógena para adolescentes, basada en la novela juvenil de Gayle Forman, publicada en 2009. Al contrario que el éxito de género por antomomasia que resultó The Fault in Our Stars, If I Stay no llegó tarde y por eso se verá perjudicada, simplemente es un film menor y muy manipulador, que no consigue esconder con entereza los lugares comunes del género que visita en reiteradas oportunidades.

Como ya lo demostrase con la liviana remake de Carrie el año pasado, Chloë Grace Moretz se va consagrando poco a poco como la genial actriz de su generación que es, y no importa la calidad del producto donde participe, ella siempre sale adelante y a todo pulmón. El drama que le toca vivir en esta ocasión tiene momentos paupérrimos y muy mal escritos, que se trasladan aún peor a la pantalla grande, pero ella es una campeona y saca adelante cualquier crisis que se le presente.

En la piel de la sensible Mia, Moretz representa a un pez fuera del agua incluso en su seno familiar, donde madre, padre y hermano menor, todos fanáticos de la música rock y punk, giran en torno a ella, adicta desde temprana edad a la música clásica. Esta extrañeza propia se acrecienta con el oportuno arribo de un cortejante, Adam, la estrella de rock del pueblo, que la empujará fuera de su zona de confianza.

 Desconozco el tratamiento de las relaciones de los personajes en el libro, pero Moretz y su compañero Jamie Blackley gozan de un módico nivel de química, simplemente superados por el extraño amor que se profesan los padres encarnados por la genial Mireille Enos y Joshua Leonard. Pasando el endeble círculo romántico - que debería ser una fuerza imponente, el corazón de la película - un giro en el guión que es preferible no develar en este momento cimenta el trayecto que seguirá el film.

A partir de ahí, ni el libreto de Shauna Cross - escribió la irreverente Whip It - ni el debut sin pena ni gloria del director R.J. Cutler - el interesante documental The September Issue -  logran hacer levantar vuelo a una trama desprovista de corazón y buenos momentos. La condición bordeante en el realismo mágico que toma If I Stay se nota pesada, y va pesando más conforme pasa el tiempo, fragmentando la estructura narrativa con muchos saltos temporales y abuso de flashbacks, claramente los únicos recursos posibles que tenía a su disposición Cutler.

If I Stay funciona para ir al cine, lagrimear a mares y salir, comentando que dura que fue la película, que genial es el papel de Chloe, y salir corriendo a comprar el libro en el que se basó. Con el correr de las horas, la historia se irá esfumando y quedará en el olvido. Una pena, porque una actriz tan joven se merece plataformas de salto mucho más sugerentes que una undécima adaptación literaria del estilo.

Calificación: C