domingo, 12 de octubre de 2014

El Juez

Año: 2014.
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 141 minutos.
Dirección: David Dobkin.
Intérpretes: Robert Downey Jr., Robert Duvall, Vera Farmiga, Billy Bob Thornton, Vincent D'Onofrio, Jeremy Strong, Dax Shepard, Leighton Meester, Ken Howard, David Krumholtz, Denis O'Hare.

"Un abogado exitoso regresa a su ciudad natal sólo para descubrir que su padre, el juez del pueblo de quien está distanciado, es sospechoso de homicidio. El hombre se dispondrá entonces a poner en la balanza años de alejamiento y distancia emocional en un esfuerzo por descubrir la verdad acerca de lo que realmente ocurrió."

 No sé hasta qué punto podemos considerar el talento de Robert Downey Jr. como una cualidad versátil. Ya sea en su gran regreso con el fantástico Tony Stark o como el renovado Sherlock Holmes, sus papeles de ahora en más tienen ese cinismo y verborragia que el multimillonario vengador de la saga Marvel posee. En The Judge, Downey Jr. es un abogado bastante inescrupuloso y canchero, un Stark de saco y corbata, pero la fuerza dinámica de su actuación, sin un traje especial ni efectos por computadora donde esconderse, le ayudan a conseguir estabilidad en una historia pequeña pero con corazón.

 Perteneciente a la veta de películas identificadas como courtroom drama, que transcurren en la totalidad de un juicio, The Judge se nutre de muchos tópicos de género para armar su trama: gran abogado de pueblo pequeño que regresa a su ciudad natal tras la muerte de un progenitor, un estilo de vida espectacular pero casi en ruinas, una mala relación con la familia y una gran lista de etcéteras comportan el exoesqueleto narrativo. El núcleo es el regreso del protagonista y la colosal batalla de egos entre él y su padre, un testarudo juez local que por primera vez en 42 años se verá del otro lado del banquillo, como acusado.

Entre el juicio y los encontronazos familiares transita el film de David Dobkin, director abocado a la comedia que demuestra que puede conducir un drama familiar con mucho pulso para que el espectador no se aburra en las más de dos horas que dura la película. Eso ya es mucho crédito para un género tan limitado y exclusivo, que se basa en muchos diálogos y exploraciones de carácter humano. De haber recortado y pulido un poco los condimentos extra de la trama que no van a ningún lado -esa relación pasajera que deviene en algo más con la moza interpretada por Leighton Meester es totalmente innecesaria-, el peso dramático del film hubiese estado más consolidado.

Hay un gran elenco detrás de la dupla principal -genial la sutileza trabajada de Vincent D'Onofrio y Jeremy Strong como los hermanos del protagonista, la siempre agradable Vera Farmiga como una ex-novia, la solidez de Billy Bob Thornton como el abogado opositor- pero el peso dramático de Downey Jr. y un inspirado Robert Duvall son la razón de peso para animarse al drama judicial. Ambos se entregan a la tarea de destrozarse verbalmente como dos personas que se callaron muchas cosas durante mucho tiempo, y los choques que tienen son dignos momentos para marcarlos cual rounds de pelea de boxeo. Aún cuando el guión los empuje a situaciones donde el drama está subrayado con una brocha muy gruesa, ambos salen airosos y con muchas chances para entrar a la carrera del Oscar en febrero.

Gracias a los colosos de Robert Downey Jr. y Robert Duvall es que The Judge sobrelleva sus limitaciones narrativas. Con mucho sabor a una historia dramática de Stephen King -ayuda mucho a pensar esto el hecho de que la música está conducida por Thomas Newman, compositor del clásico The Shawshank Redemption- y un gran elenco es como el film logra un visto bueno, donde sus lugares comunes no dañan. 

Calificación: B

lunes, 29 de septiembre de 2014

Perdida (Gone Girl)

Año: 2014.
Género: Drama - Misterio - Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 149 minutos.
Dirección: David Fincher.
Intérpretes: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, Casey Wilson, Missi Pyle, Sela Ward, Emily Ratajkowski, Kathleen Rose Perkins, David Clennon, Lisa Banes, Scoot McNairy, Lola Kirke, Boyd Holbrook.


"En el quinto aniversario de su boda, Nick Dunne descubre que su bella esposa, Amy, ha desaparecido. Bajo la presión de la policía y un creciente frenesí de los medios, el retrato de Nick de una unión feliz empieza a desmoronarse. Pronto sus mentiras, engaños y comportamiento extraño hace que todo el mundo se pregunte: ¿Acaso Nick Dunne mató a su esposa?"

La novela Gone Girl puede fácilmente caer ante los ojos de un observador ocasional como el nuevo libro de moda, un girapaginas de dudosa calidad imposible de dejar hasta no leer un capítulo o unos cuantos más. Durante mucho tiempo, ese cartel de literatura comercial, barata, pendió sobre la cabeza de Stephen King, y lo mismo está ocurriendo con Gillian Flynn, autora de la novela en cuestión y flamante guionista de su propio material. Uno pensaría qué fue lo que atrajo a un director del calibre de David Fincher para adaptar un best-seller de este tipo, y tras finalizar Gone Girl , la pregunta se responde sola. Detrás de la simple trama se esconde una radiografía profunda y lacerante sobre las relaciones de hoy en día, sobre el matrimonio, los medios de comunicación, y la pregunta del millón: ¿Realmente conocemos a la persona que está al lado nuestro?

Funcionando como varias películas al mismo tiempo como engranajes bien aceitados, Gone Girl comienza con el típico chico-conoce-chica para ir desprendiéndose poco a poco de sus capas superficiales y presentando una dimensión oscura y siniestra. Ante la desaparición de su mujer, Nick debe enfrentar el frenesí de los medios que lo acosan y lo señalan como el culpable. La apatía y el cinismo del personaje, capturados con firmeza por un Ben Affleck en modo fénix dentro de la industria, no ayudan a que luzca menos culpable, más cuando las evidencias en su contra se vayan apilando conforme pase el tiempo. La estructura narrativa de la novela, dividida en dos partes y con narradores en primera persona, se traslada con facilidad a la pantalla, mostrando en el pasado a Amy narrando su diario íntimo y en el presente a Nick enfrentando la investigación policial. Revelar mucho más de lo que hace el trailer sería contraproducente, pero es de esperarse varios giros en la trama que finalmente genera un antes y un después en la historia.

 Lo que Fincher vio en la prosa de Gillian - una matrimonio resquebrajado, una cruenta caza de brujas con un personaje apático en una tormenta mediática - se ve trabajado con la sutileza que caracteriza al director. Sin muchos artificios pero con pulso morboso, el director se sumerge en la vorágine de la pareja para explorar el desasosiego que se genera en la acuciante situación. Con ayuda de los sospechosos de siempre - la fotografía ligeramente sombría y atmosférica de Jeff Cronenweth, la edición puntillosa de Kirk Baxter sin su colaborador Angus Wall - Fincher lleva a buen puerto su adaptación, elevando un material de por sí interesante hacia alturas impensadas. Los 149 minutos de metraje se pasan volando gracias a la fuerza magnética de las imágenes y escenas conjuradas.

El as bajo la manga de Gone Girl , sin embargo, es Rosamund Pike. Venciendo a muchas otras actrices por el preciado papel, Pike le insufla vida a Amy y por fin esa actriz que siempre fue la secundaria bonita y de una preciosura frígida puede ingresar al panteón de grandes actrices. Su Amy es avallasante, temeraria, una bomba que va juntando fuerzas y explota en el momento indicado, en uno de los pasajes más hermosos, audaces y rellenos de comedia negra de toda la película. Sí, así es, Gone Girl es un thriller demoledor, pero también tiene pinceladas de humor negro que van a hacer sentir al espectador culpable por reírse ante semejantes situaciones.

El elenco secundario es uno de los más sólidos que se han visto en pantalla en años. Carrie Coon, en una seguidilla ganadora luego de su papel en la serie The Leftovers, interpreta con personalidad a la hermana gemela de Nick, mientras que el dúo de policias de Kim Dickens y Patrick Fugit acompañan con fuerza a Nick en su descenso al infierno durante la investigación. El costado de los medios está bien representado en Missi Pyle como la sensasionalista Ellen Abbott, y la más moderada Sharon Schieber de Sela Ward. Incluso comediantes como Tyler Perry y Neil Patrick Harris sacan a relucir sus mejores armas dramáticas en dos papeles pivotales. Hasta al bomba sexual de Emily Ratajkowski no desentona como la misteriosa Andie. La amalgama de actores es de una uniformidad pasmosa, rodeando eficazmente a Affleck y Pike.

No puedo dejar de mencionar la gran labor de Trent Reznor y Atticus Ross, que vuelven a trabajar junto a Fincher luego de haber recibido sendos premios Oscar por The Social Network y aumentado su calidad en The Girl with the Dragon Tattoo. Aquí siguen experimentando con sonidos industriales que embotan los sentidos, mezclados con melodías lúgubres y tenebrosas para crear una de las bandas de sonido más peculiares que se hayan oido en un film de este estilo. Como todo lo que toca Fincher, la música es estilo puro, puede que no sea para todos, pero le aporta una atmósfera siniestra e incómoda.

Gone Girl es una prueba firme de que David Fincher sigue siendo una promesa de cine de buena calidad. Aunque al principio parezcan extrañas sus decisiones fílmicas, está claro que ve potencial ahí donde nadie más lo ve, y los resultados quedan a la vista. Gone Girl es feroz, atrevida, despiadada, y quizás hasta sea mejor película de citas para llevar a una persona al cine que una romántica de esas que pueblan las carteleras de cine. Y que la próxima temporada de premios se agarre fuerte, porque este tren promete entrar arrasando a la carrera del Oscar. Otra estrellita dorada en la frente de Fincher.

 Calificación: A


jueves, 25 de septiembre de 2014

En el tornado (Into the Storm)

Año: 2014.
Género: Acción - Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 89 minutos.
Dirección: Steven Quale.
Intérpretes: Richard Armitage, Sarah Wayne Callies, Matt Walsh, Max Deacon, Nathan Kress, Alycia Debnam Carey, Arlen Escarpeta, Jeremy Sumpter, Lee Whittaker, Kyle Davis, Jon Reep.


"En el transcurso de un solo día, la ciudad de Silverston es devastada por una embestida sin precedentes de tornados. Todo el lugar está a merced de ciclones erráticos y mortales, mientras que cazadores de tormentas predicen que lo peor aún está por venir."

Hace tres años, el protegido de James Cameron, Steven Quale, se daba el lujo de separarse del tío Cameron y darle de lleno a la ficción con la entretenida y significante Destino Final 5, una de las mejores de la saga. Su siguiente trabajo, Into the Storm , bien podría considerarse una secuela espiritual a la noventosa Twister, que no está a la altura de las circunstancias, pero se puede considerar un ameno y turbulento entretenimiento pasatista.

Ayudándose del incansable método del metraje encontrado pero dejando sus mejores escenas para una filmación convencional, la película sigue a un grupo de meteorólogos en busca de la mejor toma de estos impredecibles y violentos fenómenos naturales. Como siempre tiene que haber un núcleo familiar que signifique peligro inminente y un punto de atención para el espectador, el vicedirector viudo de la escuela secundaria local y sus dos hijos adolescentes harán las veces de protagonistas. El guión de John Swetnam mucho no ayuda a generar empatía por los personajes, tan estereotipados y unidimensionales que son, así que el curso de la hora y media de corridas y escapes están cimentados en estúpidas decisiones.


Por supuesto, uno no espera grandes historias en películas de cine catástrofe, pero si Titanic alguna ve lo logró, ¿por qué no esperar algo en la misma línea? Se puede decir al menos que el elenco ayuda a crear un vínculo, en particular los protagónicos de Richard Armitage - el amado Thorin en El Hobbit - y Sarah Wayne Callies - la bastardeada Lori de The Walking Dead - mientras que el secundario de Matt Walsh - un comediante que ahora descolla en Veep - aliviaba un poco el ambiente con su inescrupuloso pero en el fondo querible Pete. Los jóvenes, bien gracias, apenas si logran aportar algo dentro de su acartonamiento actoral.

Lo que hace que Into the Storm valga la pena verla en una sala de cine son sus efectos especiales. El punto fuerte de la dirección de Quale, el film bien podría ser un carrete de presentación de un estudio de FX, ya que el hilo conductor narrativo sirve para poner en pantalla la destrucción total que genera la Madre Naturaleza. Como una nueva generación necesita aún más caos y escombros, ahora hay varios tornados ocurriendo al mismo tiempo, uno que se enciende fuego y otro tan gigante que su vórtice parece tan ancho como un estadio de fútbol.

En aspectos técnicos es donde sobresale esta propuesta, y bien vale el precio de la entrada. El dato loco es que teniendo tanto potencial para el uso del 3D, esta vez la producción dejó de lado el formato en pos de uno convencional. No nos quejamos, pero si una película podría haberlse sacado provecho del 3D hubiese sido ésta.

 Calificación: B-


domingo, 21 de septiembre de 2014

Maze Runner: Correr o Morir (The Maze Runner)

Año: 2014.
Género: Acción - Ciencia Ficción - Misterio.
País: Estados Unidos.
Duración: 113 minutos.
Dirección: Wes Ball.
Intérpretes: Dylan O'Brien, Aml Ameen, Thomas Brodie-Sangster, Ki-hong Lee, Will Poulter, Blake Cooper, Kaya Scodelario, Dexter Darden, Chris Seffield, Jacob Latimore, Patricia Clarkson.


"Un grupo de adolescentes despierta en un espacio conocido como 'El Área', pero no tienen ningún recuerdo más allá de sus nombres. La única forma de escapar parece ser a través de un laberinto cambiante de enormes paredes que guarda a peligrosas criaturas. Solo uno de los adolescentes parece contener el secreto de su escape, oculto en lo profundo de su memoria."

  Cuando en su momento compré y leí Maze Runner: Correr o Morir , no tenía idea que se convertiría en una futura saga juvenil. En la sequía de ideas que transita Hollywood, no era impensado el plan de que el mundo de James Dashner salte a la gran pantalla. Mi mayor miedo era que al terminar la novela, la cantidad de misterios para continuar la trilogía no eran suficientes para querer empezar la segunda entrega, cosa que no sucede en la película de Wes Ball, rellena de acción y con un ritmo adrenalínico que satisface las ansias de una nueva saga adolescente.

 Dominada con asequibilidad por un director novato, y exprimiendo al máximo un presupuesto ínfimo en comparación con este tipo de propuestas, Maze Runner lucha mucho por salir de la larga sombra que generó The Hunger Games, y si bien no es tan pontente en su alegoría social, le juega cabeza a cabeza en cuanto al manejo de la acción y la creación de un mundo distópico. Una amalgama entre Lost y El Señor de las Moscas como grandes exponentes, el mundo donde transcurre la historia es uno sencillo, que utiliza sus debilidades presupuestarias y las convierte en fortalezas, donde el minimalismo ayuda a la sensación de abandono que sufren los jóvenes dejados a su suerte en el centro mismo de una pesadilla laberíntica.

 La fuerza, la entrada del espectador hacia la aventura, recae en los hombros de Dylan O'Brien, ese secundario que tanto fervor provoca en la serie Teen Wolf, y que finalmente deja de ser el mejor amigo para convertirse en un señorito protagonista, audaz y curioso por demás, comandando a un grupo de jóvenes actores que se van destacando y dando matices interesantes y oscuros pero no tanto.

 Dejando de lado la exasperación de todo producto apuntado a las masas púberes y la manía de tener que sobreexplicar todo para que no se pierda detalle alguno, la adaptación de la novela - a cargo de Noah Oppenheim, Grant Pierce Myers y T.S. Nowlin - no se siente como si seis manos hubiesen trabajado en la misma, y hay coherencia y elipsis donde las tiene que haber, creando un producto de fácil digestión. Recuerdo algún que otro detalle clave de la trama, pero las escenas finales claramente han sido adulteradas para atraer a los sectores que no han leído el libro, y se sientan cómodos con que algunas respuestas han sido contestadas, y la semilla de un futuro ha sido plantada de manera efectiva.

Es más que obvio que este fin de semana, Maze Runner logrará una victoria en la taquilla que le asegurará llevar a buen puerto la saga hasta el final de la trilogía. De momento, tenemos entre manos una digna saga juvenil, vertiginosa, con un buen elenco joven, que augura buenos momentos de aventura y tensión.

 Calificación: B


martes, 16 de septiembre de 2014

Las Insoladas

Año: 2014
Género: Comedia.
País: Argentina

Duración: 93 minutos.
Dirección: Gustavo Taretto.
Intérpretes:Carla Peterson, Luisana Lopilato, Marina Bellati, Elisa Carricajo, Maricel Alvarez, Violeta Urtizberea.


"Buenos Aires, diciembre de 1995. Seis amigas y compañeras de una clase de salsa, todas ellas con personalidades muy diferentes, comienzan a imaginar un mismo sueño: pasar dos semanas de vacaciones en el Caribe. Pero su realidad económica no les permite salir de esa terraza en pleno centro de la ciudad, donde cada semana comparten la ceremonia de tomar sol. Ellas quieren lucir divinas: esa noche se presentan en un concurso de salsa, cuyo premio es el dinero que las acercaría al ansiado viaje. Pero es el sábado más caluroso del año y el sol convierte el deseo de Cuba en una obsesión."

 Luego de la ingeniosa y celebrada Medianeras, Gustavo Taretto vuelve a utilizar como base fundacional un corto de su autoría para extenderlo a largometraje. Al igual que la mencionada Medianeras, Las Insoladas surgió en 2002 como una pequeña historia, donde dos amigas se dedicaban a abrasarse en pleno verano en la terraza de su edificio. Esas dos amigas ahora son seis, y todas comparten la misma ambición: juntar plata e irse de vacaciones quince días a Cuba.

 Los peligros de estirar una historia que funcionaba desde un corto son muchos, y en la aventura de arriesgar, se puede ganar un poco, pero también se puede perder. El resultado de Taretto es una comedia sutil, light, que retrata con cierto nivel de agudeza la amistad femenina, y también un claro reflejo de lo que significaba el pertenecer en los años '90, cuando el dólar en el país estaba en relación 1=1 con el peso, y la clase media disfrutaba de viajes a lugares paradisíacos... menos las protagonistas, aisladas en una terraza que, poco a poco, les va cociendo las mentes a lo largo de una tarde a la cual el adjetivo calurosa le queda chico.

 Los desaciertos de Las Insoladas son pocos. Por un lado, aún con un guión sólido de parte del director - crear seis mujeres bien definidas aunque un poco unidemensionales no es poca cosa para un guionista hombre - en el terreno de la comedia hay pocas situaciones en las cuales las carcajadas brotan con facilidad. Muchos de los diálogos son inteligentes, llevados a buen puerto por un grupo selecto de actrices bien elegidas para cada uno de los papeles, que elevan el nivel del libreto, relleno de mañierismos y detalles de la época, mientras que otros momentos y situaciones se notan forzados y no cargan el mismo contenido de hilaridad. Este desnivel no termina de adecuarse, y el resultado general es amable, aún cuando hay escenas muy destacables a lo largo del metraje. Falta empuje, y mas decisión para terminar de redondear un buen producto, que podría haber resultado una comedia más efectiva.

Los aciertos, por otro lado, le da otro gusto muy diferente al film. La fotografía es alucinante, creando un contraste muy logrado entre colores fuertes y la ciudad, ruidosa como siempre, en matices de blanco y negro, con un filtro dorado que ayuda a crear una sensación de sofocamiento compartido con el elenco, ayudando a esos gráficos que van mostrando poco a poco como sube la temperatura a lo largo del día.

 La unicidad, el estandarte que presenta Las Insoladas para equilibrar la balanza, son sus actrices, muy bien personificadas por un plantel de hermosas mujeres, donde sobresalen por encima de las otras Violeta Urtizberea con sus letales ocurrencias, y Marina Bellati como la problemática Vale. En general, todas tienen un ritmo chispeante y se retroalimenten las unas de las otras, creando esa sensación de que ya las conocemos muy bien, desde hace tiempo.

Le tenía bastante fe al estreno de Las Insoladas, y si bien no colmó las expectativas que generé hasta el momento de su visionado, es una gran entrada dentro de lo que significa la nueva oleada de cine comercial nativo. Sin duda alguna, no pasará desapercibida en las carteleras.

 Calificación: B

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Si decido quedarme ( If I Stay)


Año: 2014.
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 107 minutos.
Dirección: R.J. Cutler.
Intérpretes: Chloë Grace Moretz, Jamie Blackley, Mireille Enos, Joshua Leonard, Stacy Keach, Liana Liberato, Lauren Lee Smith, Aisha Hinds, Jakob Davies.


"Mia Hall pensaba que la decisión más difícil que iba a enfrentar era si debería perseguir sus sueños musicales o si debía seguir un camino diferente con Adam, el amor de su vida. Pero lo que debió haber sido un paseo familiar sin preocupaciones hace que todo cambie en un instante y ahora su propia vida pende de un hilo."

 Nueva propuesta lacrimógena para adolescentes, basada en la novela juvenil de Gayle Forman, publicada en 2009. Al contrario que el éxito de género por antomomasia que resultó The Fault in Our Stars, If I Stay no llegó tarde y por eso se verá perjudicada, simplemente es un film menor y muy manipulador, que no consigue esconder con entereza los lugares comunes del género que visita en reiteradas oportunidades.

Como ya lo demostrase con la liviana remake de Carrie el año pasado, Chloë Grace Moretz se va consagrando poco a poco como la genial actriz de su generación que es, y no importa la calidad del producto donde participe, ella siempre sale adelante y a todo pulmón. El drama que le toca vivir en esta ocasión tiene momentos paupérrimos y muy mal escritos, que se trasladan aún peor a la pantalla grande, pero ella es una campeona y saca adelante cualquier crisis que se le presente.

En la piel de la sensible Mia, Moretz representa a un pez fuera del agua incluso en su seno familiar, donde madre, padre y hermano menor, todos fanáticos de la música rock y punk, giran en torno a ella, adicta desde temprana edad a la música clásica. Esta extrañeza propia se acrecienta con el oportuno arribo de un cortejante, Adam, la estrella de rock del pueblo, que la empujará fuera de su zona de confianza.

 Desconozco el tratamiento de las relaciones de los personajes en el libro, pero Moretz y su compañero Jamie Blackley gozan de un módico nivel de química, simplemente superados por el extraño amor que se profesan los padres encarnados por la genial Mireille Enos y Joshua Leonard. Pasando el endeble círculo romántico - que debería ser una fuerza imponente, el corazón de la película - un giro en el guión que es preferible no develar en este momento cimenta el trayecto que seguirá el film.

A partir de ahí, ni el libreto de Shauna Cross - escribió la irreverente Whip It - ni el debut sin pena ni gloria del director R.J. Cutler - el interesante documental The September Issue -  logran hacer levantar vuelo a una trama desprovista de corazón y buenos momentos. La condición bordeante en el realismo mágico que toma If I Stay se nota pesada, y va pesando más conforme pasa el tiempo, fragmentando la estructura narrativa con muchos saltos temporales y abuso de flashbacks, claramente los únicos recursos posibles que tenía a su disposición Cutler.

If I Stay funciona para ir al cine, lagrimear a mares y salir, comentando que dura que fue la película, que genial es el papel de Chloe, y salir corriendo a comprar el libro en el que se basó. Con el correr de las horas, la historia se irá esfumando y quedará en el olvido. Una pena, porque una actriz tan joven se merece plataformas de salto mucho más sugerentes que una undécima adaptación literaria del estilo.

Calificación: C

miércoles, 20 de agosto de 2014

Relatos Salvajes

Año: 2014.
Género: Comedia - Drama - Thriller.
País: Argentina - España.
Duración: 122 minutos.
Dirección: Damián Szifrón.
Intérpretes: Ricardo Darín, Oscar Martínez, Leonardo Sbaraglia, Erica Rivas, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, María Onetto, Osmar Nuñez, María Marull, Nancy Dupláa, Mónica Villa.


"Un ingeniero experto en demoliciones, la moza y la cocinera de un parador de mala muerte, el pasajero de un vuelo, una novia en su noche de bodas, un magnate enfrentado a una difícil situación familiar y un conductor se ven súbitamente envuelto en diferentes situaciones donde la violencia es la única salida."

 Semanas después de haber visto Relatos Salvajes todavía no puedo sacarme esa sonrisa de la cara cada vez que recuerdo algún momento de la película.

 Casi nueve años después de su última incursión en el cine, Damian Szifrón se tomó su tiempo pero el resultado es insoslayable: estamos frente al éxito taquillero nacional del año, ese que genera alabanzas tanto del público y de la crítica y cuyo boca a boca será la comidilla de todos los lugares públicos. No estoy exagerando, y si exagero, no le hace mal a una película que en el mercado actual nacional del cine, viene a reivindicar lo que significa el buen cine comercial del país.

 A través de seis historias cuyo único nexo es la liberación del mosntruo de la violencia que llevamos todos dentro, Szifrón construye un largometraje de vuelo internacional, que nada tiene que envidiarle a grandes producciones norteamericanas. Relatos Salvajes es prácticamente un film inclasificable: podría ser una comedia - negrísima, si vamos al caso - un thriller - sus momentos de suspenso están muy bien cronometrados - o hasta un drama - el peso dramático existe - pero en general la mezcla de tonos y ese total desdén por evadir clasificación alguna es lo que la hacen aún más grande.

Como director, Szifrón sabe lo que quiere y el estilo con el que filma denota una persona precisa, que sabe lo que quiere y eso se refleja en pantalla. Como guionista, el toque argentino se encuentra fuertemente presente en cada historia, pero cada historia tiene un aire humano universal, esa mezcla entre impotencia y justicia por mano propia, que es imposible no generar empatía con alguna u otra situación.

A cada relato lo acompaña también un elenco fascinante, la créme de la créme nacional, ya sea desde la pequeña participación de Dario Grandinetti la hilarante Pasternak, el contraste de la rudeza de Rita Cortese y la bondad personificada de Julieta Zylberberg en Las Ratas, pasando por la solvencia de Ricardo Darín y Oscar Martínez en Bombita y La Propuesta respectivamente - la primera de seguro con visos a convertirse en una favorita de la gente.

Ciertos puntos álgidos, sin embargo, son el segmento El Más Fuerte, donde el estirado personaje de Leonardo Sbaraglia la pasa mal en un hermoso paisaje en el norte del país, y el corto final, Hasta que la muerte nos separe, donde Erica Rivas demuestra una vez más que es un tesoro nacional, personificado a una flamante novia que se entera de lo peor en su casamiento.

Relatos Salvajes es una experiencia cinéfila única, con un director cuyos trabajos se hacen desear, pero cuando llegan arremeten con todo y nos dan los mejores momentos del cine nativo. Una cita imperdible para conectar con el animal salvaje que todos llevamos dentro.

 Calificación: A


martes, 5 de agosto de 2014

12 horas para sobrevivir (The Purge - Anarchy)

Año: 2014.
Género: Acción - Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 103 minutos.
Dirección: James DeMonaco.
Intérpretes: Frank Grillo, Carmen Ejogo, Zack Gilford, Kiele Sanchez, Zoê Soul, Justina Machado, John Beasley, Jack Conley, Michael K. Williams, Edwin Hodge.


"Un vigilante aprovecha las 12 horas de la Purga para eliminar criminales en venganza por la muerte de su hijo, pero deberá ayudar a algunos inocentes en riesgo durante ese lapso en los que la Policía no puede ser llamada, los hospitales no brindan atención y el homicidio es legal."

La principal crítica que se le hizo el año pasado a The Purge era que, debido a los estándares de presupuesto manejados en la productora Blumhouse, la trama se encontraba contenida en los confines de una mansión. La promesa de una batalla campal en las calles entonces se esfumaba poco a poco, ateniéndonos a la desabrida trama de una familia atacada por un motivo más que simplista.

 Con el presupuesto triplicado, finalmente la acción se hace presente en las calles, y en The Purge: Anarchy, lo que fallaba en la idea de suspenso y home invasion ahora es un thriller que cumple tímidamente lo que el concepto pergreñado por James DeMonaco siempre quiso mostrar: la peor cara de una sociedad desmoronada y entregada a su estado más salvaje.

Todo esto no quiere decir que Anarchy sea una brillante crítica social. Está a años luz de eso, y sí al menos es un escalón superior a su predecesora. A DeMonaco no le interesa poner al espectador frente a una situación incómoda y dejarlo pensando durante toda la semana frente al crisol moral de su guión y sus protagonistas. Al director lo que le interesa es una situación donde la angustia vaya subiendo poco a poco y estalle en el peor de los momentos, que los ciudadanos se enfrenten unos a otros y que todo termine como empezó: con el pitido escalofriante de una sirena.

Los personajes siguen siendo caricaturas un tanto forzadas, pero al menos ahora el espectador tiene de donde elegir. El principal es Frank Grillo como un parco hombre queriendo vengar la muerte de su hijo, una pareja joven - Kiele Sanchez y Zack Gilford - queriendo escapar de la Purga pero cayendo en medio de ella, y por último una madre y su hija - Carmen Ejogo y Zoe Soul, quienes obviamente se verán metidas en medio del embrollo. También habrá un grupo anti-Purga liderado por Michael K. Williams, todos en una pelea a campo traviesa por sobrevivir la noche anual de matanza establecida por los Padres Fundadores.

Y así, entre el caos organizado y una muerte tras otra, Anarchy DeMonaco se divierte saliendo de la zona de confianza de la primera entrega y si sumerge en la anarquía de fuego, a la cual todavía le quedan varias preguntas por contestar, pero que de seguro serán contestadas en siguientes secuelas, que esperemos tomen otros aspectos interesantes del concepto de la Purga, porque una repetición de lo mismo - y todos los años - cansa enseguida.

 Calificación: B

domingo, 3 de agosto de 2014

Lore

Año: 2012.
Género: Drama bélico.
País: Alemania - Australia - Reino Unido.
Duración: 109 minutos.
Dirección: Cate Shortland.
Intérpretes: Saskia Rosendahl, Kai Malina, Nele Trebs, Ursina Lardi, Hans-Jochen Wagner, André Frid, Mika Seidel, Eva-Maria Hagen.


"Cuando el nazismo cae, Lore conduce a sus hermanos en un viaje que los expone a la verdad de las creencias de sus padres. Un encuentro con un misterioso refugiado fuerza a Lore a confiar en una persona que siempre se le ha enseñado a odiar. La vida le demuestra que quizás no todo fue como siempre creyó."

 Con bastante más retraso que su compañera de terna a los Oscar a Mejor Película Extranjera -Kon-Tiki, estrenada el pasado diciembre- finalmente llega a las pantallas nativas una nueva dosis de drama de la Segunda Guerra Mundial, que nunca falta en las carteleras, de la mano de Cate Shortland y su Lore.

 La trama del film nos transporta directamente a los estertores de muerte del régimen nazi de Hitler, donde la familia de un oficial fascista debe aceptar que el sueño en el cual se han visto inmersos durante estos años ha terminado de forma abrupta, y ahora lo único que les queda es escapar raudamente, antes de que los Aliados los alcancen. En el centro de esta familia rota se encuentra Hannelore, la Lore del título, una joven que de pronto debe asumir que el mundo en el que fue criada no existe más, y que además debe hacerse cargo de sus cuatro hermanos mientras sus padres enfrentan las consecuencias de sus actos. Y no sólo Lore deberá sacar adelante a los restos de su familia a través de un viaje larguísimo y lleno de peligros, sino que el despertar sexual llegará en el momento menos indicado para ella.

Basada en un tercio de la novela The Dark Room de Rachel Seiffert -el mejorcito de los tres, digamos- el guión de la misma Shortland y Robin Mukherjee se toma un par de licencias creativas con tal de amalgamar un poco las situaciones azarosas de Lore y sus hermanos, y crear un poco más de cohesión narrativa que la novela. Aún así, Lore sigue siendo brutal y acongojante, mezclando paisajes capturados con hermosura gracias a la fotografía de Adam Arkapaw y cuerpos corruptos dejados a la intemperie, vejados y cubiertos de sangre.

 Al mejor estilo de una road movie, si se quiere, Lore y sus hermanos deben sortear un sinfín de situaciones terribles, que ningún chico de esa edad debería soportar, y la visión infantil de los menores genera el contraste más interesante de la película contra la adusta crianza de Lore, que la empuja a odiar todo lo que es diferente a ella. Sin la gran interpretación de la nuevísima Saskia Rosendahl en su primera incursión cinematográfica creo que el film hubiese sido vastamente inferior, ya que Rosendahl logra reunir en su sola persona ese temor a lo desconocido, ese miedo a la otra persona, pero también ese debate interno entre el deseo y el deber que prácticamente no la deja respirar.

Muchos le escaparán a Lore por miedo a la repetición del tópico que maneja, pero el pulso de la directora y un gran protagónico surgen como las mejores aristas que tiene el film australiano para dejar disfrutar de este doloroso viaje a través de la historia.

 Calificación: B


miércoles, 30 de julio de 2014

Guardianes de la Galaxia

Año: 2014.
Género: Acción - Aventura - Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 121 minutos.
Dirección: James Gunn.
Intérpretes: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel (voz), Bradley Cooper (voz), Lee Pace, Michael Rooker, Karen Gillan, Djimon Hounsou,  John C. Reilly, Glenn Close, Benicio del Toro.


"En los lejanos confines del espacio, un piloto americano llamado Peter Quill se encuentra inmerso en una persecución luego de robar un extraño orbe codiciado por el implacable Ronan el Acusador."

  De todas las películas que se han realizado dentro del Universo Cinemático de Marvel, quizás Guardianes de la Galaxia sea la que provenga desde los rincones más oscuros de la franquicia comiquera. Incluso si uno no es fanático de los cómics, una idea tenía sobre Iron Man, Capitán América, Thor y Hulk antes de abordar las películas, pero el quinteto que personifica a los héroes homónimos que nos ocupan,sólo un puñado selecto de ávidos lectores los conocía. Para el público en general - y acá me incluyo - como para Marvel Studios también, la apuesta de incorporar a las Fases fílmicas a este grupo era arriesgada, pero el riesgo le dará buenos réditos.

 Guardianes se aleja de la ciencia pura y dura que siempre dominó al universo Marvel - obviando el costado mítico de Thor - y finalmente se pega un viaje al espacio exterior para llevar el marco a un nivel cósmico, como ya se nos viene adelantando con el uso de artefactos como el Tesseract y el Aether. Con un poco de Google y Wikepedia encima, el espectador menos avezado podrá inferir hacia donde se dirige la atención de estos artefactos, pero en esta aventura  espacial donde se les da un verdadero nombre. Mas allá de ese nexo, Guardianes se disfruta por sus desvergonzados aires de film de ciencia ficción de los años '90, con muchas pizcas de ese universo expandido que representa Star Wars pero con la mejor tecnología que siempre se puede esperar de productos Marvel.

 Mucho de este aire insuflado tiene crédito en el director y guionista James Gunn, una decisión extraña pero muy acertada, como lo fue en el caso de los hermanos Russo para Captain America 2. Gunn viene del lado de la comedia - su anterior película fue Super, la contra de Kick-Ass - y si bien hay que destacar su asombrosa naturalidad en la dirección de un tanque de semejante calibre, su guión es donde más se nota su talento. Junto a Nicole Perlman, los chistes y las múltiples referencias culturales se hacen sentir a cada momento, ya sea en boca de los protagonistas o en imágenes que es inevitable que te saquen una sonrisa.

 Gran parte de que Guardianes sea un éxito depende también del timing del elenco, y la elección de Chris Pratt como Star-Lord no podía ser más acertada. Pratt tiene un fuerte fondo de comedia - los que lo conozcan como Andy en Parks and Recreation sabrán de lo que hablo - y tras pasar por arduas sesiones de entrenamiento ha encontrado una tonificación que le ha abierto infinidad depuertas hasta para ser el próximo protagonista en la esperada secuela Jurassic World. Pratt es puro carisma, y se potencia con los agregados de una siempre hermosa y letal Zoe Saldana como Gamora, un inesperadamente divertido Dave Bautista como Drax el Destructor, y las voces de Bradley Cooper y Vin Diesel personificando a los robaescenas de Rocket y Groot.

Éste particular dúo, un mapache modificado genéticamente y un árbol humanoide viven a través de las voces de Cooper y Diesel, quienes les entregan matices inesperados, sobre todo Diesel que tiene que repetir una y otra vez la misma frase pero aportando diferente significado en cada realización vocal. Rocket se convertirá en un fan favorite en lo que canta un gallo, pero Groot no se queda atrás y ambos forman una dupla con mucho corazón y picardía.

Guardianes no se detiene en la irreverencia provista de comedia del grupo, sino que también aborda muchas veces costados dramáticos y sale airosa en sus sucesivos intentos. Este inesperado grupo tiene sus fallas internas, y si bien es divertido verlos organizarse por primera vez, los matices de grises abundan, pero esas fallas son las que los hacen aún más grandes viendolos en perspectiva. Y si a todo este conjunto los acompañan increíbles persecuciones y escapes a toda velocidad y colorido por gran parte de la galaxia, mejor aún.

No faltan los cabos sueltos y guiños para la futura secuela y el ensamble con los Vengadores, ni tampoco licencias dentro de la historia que se vuelven moneda común dentro de todas las películas Marvel, pero el conjunto en general es exageradamente superior de lo que uno había esperado. El voto de confianza de Marvel ha demostrado ser una de las grandes aventuras de la ciencia ficción del año. ¿Quién iba a decir que un humano, dos alienígenas, y un mapache y un arbol parlentes serían los grandes héroes de la temporada?

 Calificación: A-